domingo, 5 de diciembre de 2010

NOTAS SOBRE EL FÚTBOL PERUANO


01 dic 10

Luis Ordóñez


Dice un amigo: “La selección peruana es el único equipo que me apasiona, bueno, por que soy un auténtico peruano”. Días atrás, este amigo vio el partido entre su selección y la de Colombia. Al término del partido, comenta: “No puede ser, estoy decepcionado”. “¿Cómo es posible que mis seleccionados, no puedan parar un balón, no saben hacer un buen pase, a medio tiempo se muestran agotados, cansados, fatigados, juegan desganados? ¿Por qué los jugadores no se ponen pilas cuando juegan por nuestra selección? ¿Por qué están “sheplecos”, dejados, inútiles? ¿Qué es lo que está pasando?”
Estas interrogantes se hacen prácticamente todos los peruanos que gustan del fútbol. Los jugadores hacen entender al poblador peruano, que son los iluminados, los únicos, los dotados, los exquisitos, los indispensables, los intocables. Por tanto, “nadie está en capacidad de objetar o aconsejarlos algo”, es una agresión, es una falta de respeto a tamaña investidura deportiva.
Se entiende que el reglamento debe ser lo suficientemente claro, sobre el comportamiento de los seleccionados en las diferentes circunstancias previas y durante los encuentros deportivos. El deportista que fue seleccionado por el entrenador, debe agradecer al Todopoderoso de este hecho, pues, pocos alcanzan ese sitial. No se entiende entonces, que jugadores experimentados, que juegan en diferentes clubes de países europeos, esperan precisamente ser convocados por su selección para hacer orgías, tonterías, totalmente atentatorias a las reglas (o no hay reglamento). Hacen esas cosas de manera desesperada, se sienten libres cuando el ave sale de su jaula. ¿Por qué no hacen esas cosas con sus equipos de clubes? ¿Un equipo de club tiene mayor valor, mérito que su selección nacional? E incluso hasta los principiantes imitan estos actos negativos de sus mayores. ¿Por qué no imitan las actitudes de Teófilo Cubillas? Es que la mediocridad, el bajísimo nivel de formación personal, hace creer a estos “cucufatos” deportistas, que haciendo lo malo que hacen los otros, ya son supuestamente importantes, asediados por la prensa; además, “sin nosotros la selección no camina” deben pensar.
Bueno, como el entrenador peruano no ha respondido a las expectativas, queda la esperanza, que el entrenador extranjero sí lo logre. Como seguimos pensando algunos peruanos, como en tiempos idos, que “todo lo de afuera es mejor”, se abriga la lejana esperanza que ojalá esta vez lleguemos a la Copa Mundial de Brasil. Que el entrenador sea firme: nadie es indispensable en la selección. Solo participan en la selección nacional, aquellos que están plenamente seguros que vamos a triunfar. Primero, con nuestras actitudes, con nuestro sentimiento patriótico de que el Perú está ante todo, que nuestra patria es grande y generosa. Segundo, jugar con aplomo, seguridad, con la habilidad y entrega que demostraron los jugadores de México 70. De lo contrario, los ahora convocados deben pasar a ser observadores desde las tribunas; de ser posible, que el entrenador nos convoque, para demostrarles a estos zamarros inútiles, que en la profundidad del Perú, están los mejores deportistas, con capacidad, calidad y entrega.
Muchos manifiestan que el Perú no participe en estos torneos. Si vamos hacerlo, que se haga con calidad y ganas de triunfar; de lo contrario, es mejor no participar. También se comenta, que la debacle del fútbol peruano tiene su origen en la raíz. Primero, los directivos nacionales y departamentales, están ocupando sus cargos por periodos extremadamente largos. Como carecen de ética, no se dan cuenta de su ineptitud. Es buena una franca oxigenación con otras personas. El Congreso de la República, con una firme decisión política presidencial, debe tomar el toro por las astas. Segundo, las normas deben ser bastante claras, con castigos severos a los seleccionados que las incumplen. Tercero, rescatar el verdadero fútbol peruano, del toque en primera, como hizo la selección de México 70. Cuarto, no hay jugadores dorados e indispensables. El conjunto de jugadores hace un equipo ¿Sabe que es jugar en equipo? Quinto, solo deben ser convocados, aquellos jugadores que sepan parar un balón, los que saben hacer pases precisos, quienes cuenten con la fortaleza de soportar el físico de los 90 minutos de juego. Sexto, deben ser convocados aquellos que no agreden al público y a los entrenadores, los que no emiten improperios a los espectadores, los humildes en comportamiento, no los fanfarrones. Así compatriotas, nos vemos en Brasil dentro de cuatro años.

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